Real Federación Andaluza de Golf

Alejandro Cañizares nos deja una valiosa lección en Marruecos

Última jornada del Trofeo Hassan II. Se juega en el Royal Golf Dar Es Salam, un espléndido campo situado en Rabat, Marruecos. Alejandro Cañizares ha salido en los primeros partidos del día, alejado por completo de los focos de las cámaras y prácticamente sin público.

Su arranque es muy bueno. Tres birdies en los primeros siete hoyos le sirven para dar un buen bocado a la clasificación. Sin embargo, en el hoyo 8 (par 5) surge un problema. Falla el drive y acaba en los árboles. Su bola está rodeada de hojas, ramitas, ramas más grandes, en definitiva mucho elemento extraño propio de la naturaleza. Cañi se dispone a quitar todo lo que puede alrededor de su bola para intentar pegar el golpe más limpio posible.

En una de esas tareas de limpieza, al quitar una rama, se mueve la bola. Alejandro ni siquiera está seguro de lo que ha pasado. Ha notado algo raro y le ha parecido que la bola se ha movido, pero no está seguro al ciento por ciento. Pregunta a su caddie y le dice lo mismo. “No estoy segura, pero parece que algo se ha movido”.

Recuerden que si la bola oscila y vuelve a su misma posición no hay penalidad, pero Cañi no está seguro y tiene muy claro lo que hay que hacer. Llama al francés Sebastien Gross, su compañero de partido, le comenta lo que ha pasado y se impone un golpe de penalidad. Sin más discusión. Nadie lo había visto, ni su compañero de partido, ni su caddie, ni nadie del público, por supuesto ningún árbitro y ni él mismo estaba seguro, pero ante la duda, Cañi lo tuvo claro. Penalidad.

Es una lección de deportividad que hay que tener en cuenta. El golfista andaluz ni siquiera le da importancia porque tiene claro que es lo que hay que hacer y lo que haría cualquiera en su misma posición, pero está bien destacar estos comportamientos para que todos, especialmente los más jóvenes, tengan claro cómo hay que manejarse. La etiqueta y las reglas, por encima de todo.

Cañi acabó haciendo doble bogey, pero aún así firmó 71 golpes, dos bajo par, la mejor vuelta de la semana. Una espléndida manera de regresar a los campos después de algo menos de tres meses de inactividad por una lesión. Se marcha de Marruecos contento y con muchas cosas positivas. Sus dos próximas semanas serán en China: Volvo China Open y Shenzhen International. Bien por su golf y muy bien por la lección que nos deja a todos.

  • Alejandro Cañizares