Real Federación Andaluza de Golf

La preciosa lección de un auténtico campeón de sólo siete años

Con sólo siete años, el jugador de Isla Canela Golf, Yago Horno Mateo, nos dio ayer una preciosa lección de lo que es el golf, y nos recordó que  lo más valioso que tiene nuestro deporte, son los valores que implica y el respeto a las reglas.

Por eso, queremos que conozcáis esta bonita anécdota que ocurrió el pasado sábado 12 de marzo, durante la celebración, en Isla Canela, de uno de nuestros Circuitos Infantil y Benjamín de Andalucía. Tras firmar una tarjeta de 50 golpes, Yago quedaba en segunda posición scratch y ganaba en categoría hándicap, recibiendo un trofeo por cada uno de esos dos triunfos.

Sin embargo, cuando por la noche repasó su recorrido junto a su padre -Kostka Horno, gerente del club- se dio cuenta de un error en la tarjeta que había firmado, ya que, en el último hoyo, había hecho 5 golpes, y no 4 como había firmado, por lo que el resultado final no era de 50 golpes, si no, de 51.

Su padre le explicó que este despiste, según las reglas de golf, es motivo de descalificación y que, a partir de ahora, debe aprender a revisar los resultados antes de firmar la tarjeta.

Fue entonces cuando Yago escribió esta entrañable carta, que ayer recibió el Departamento de Torneos de esta Real Federación Andaluza de Golf y en la que explica:Mi padre me dijo que firmar esta tarjeta por error con menos golpes es descalificación, por eso os mando los trofeos para que se los deis a mis compañeros que los merecían.

Desde aquí, queremos reconocer este maravilloso gesto de un jugador que, con sólo 7 años, ha demostrado ser todo un caballero, que –con tan corta edad- ya ha aprendido lo más importante que el golf nos puede enseñar: la honestidad y el respeto a las normas y a los compañeros.

Si hay algo que la Real Federación Andaluza de Golf realmente desea, es formar grandes jugadores pero, sobre todo, grandes personas. Por eso, sólo podemos agradecer a Yago este gesto y felicitar a sus padres, a su club y a la Escuela de Juan Agüera, en la que recibe clases.

Podéis leer la carta completa en este enlace.